domingo, marzo 11, 2018

Ídolos

Los ídolos humanos,
o sea, las estrellas
de la telerrealidad global
son una prueba fehaciente
de que en general la humanidad
aún sigue comportándose
como una niña ingenua
que se embelesa fácilmente
con el canto cuasi divino
de las figuras de moda
canonizadas por el espectáculo
con la bendición del dios
levedad.

"Los sueños son pétalos de arena donde encallan los bergantines de mis auroras". Alberto León
Incansable

No hay noche
para la sociedad hiperactiva.
En ningún momento debe cesar
la producción de bienes de consumo,
atreverse a tomar un descanso
supone pérdidas irreparables.
En los vistosos aparadores
siempre debe haber mercancías
para saciar el hambre, la sed
de identidad de poder de gloria.
Los productos tienen doble función:
sostener el régimen dominante
y otorgarle a los dominados
un falso sentido de pertenencia.
Por eso la sociedad hiperactiva
no sabe qué es la noche
ni que los lejanos puntos luminosos
reciben el nombre de estrellas.
Su único propósito
es fomentar la vacuidad
del aquí y ahora.



"Los sueños son pétalos de arena donde encallan los bergantines de mis auroras". Alberto Leon
Soledad

Tiempos solos,
solitarios, solitos.
Soledad de los tiempos
presentes y futuros
enmarcada en el ascetismo
de la nada ermitaña.
Tiempos con soledad
creciente, boyante, sólida;
abandonados a sí mismos
en el panteón de la incertidumbre.
Soledad sin tiempo
en los tiempos del imperio
de la soledad

"Los sueños son pétalos de arena donde encallan los bergantines de mis auroras". Alberto León
Desechos

Propio de este hoy
son los desechos humanos,
o sea, los hombres y mujeres
desechados por el progreso.
Son la consecuencia natural
de la digestión político-económica
que le es necesaria al mundo
donde el capital mueve los engranes.
Ellos tienen que pagar el precio
de que el carro avance
por la pista del futuro.
Los desechos humanos
por definición
no son reciclables.



"Los sueños son pétalos de arena donde encallan los bergantines de mis auroras". Alberto Leon
Cultura

Lo principal
es que todo sea divertido,
que nunca se apaguen los reflectores,
que no cese la música de fondo,
que lo animadores sigan animando.
El espectáculo debe seguir por tiempo indefinido,
el circo tiene prohibido desmontar las carpas.
El pensamiento no tiene cabida,
la reflexión tampoco goza de prestigio,
las grandes cuestiones deben evitarse
pues no se resuelven con una carcajada.
No es tan relevante elevar el espíritu
como mantenerlo estupefacto,
ni tiene sentido refinar el gusto
sino hacerlo insaciable.
En tanto haya payasos
cuyos gags sigan entreteniendo
la lógica del circo prevalecerá
en la cultura hombre.

"Los sueños son pétalos de arena donde encallan los bergantines de mis auroras". Alberto Leon
Autoritarismo

Desde que se convino
en otorgarle al reloj moderno
la autoridad sobre el tiempo
desapareció de la escena global
la paciencia como valor supremo,
ahora se juzga la manera natural
en que devienen las cosas humanas
como demasiada lenta y engorrosa.
Es por eso que todo debe
adherirse a un horario riguroso
a plazos improrrogables a fechas límite.
La hipermodernidad viaja a hipervelocidad.
La lentitud es un lastre como el pasado.
Hoy se vive bajo una nueva dictadura:
la del reloj tirano. 

"Los sueños son pétalos de arena donde encallan los bergantines de mis auroras". Alberto Leon
Moda

Lo novedoso ya es antiguo.
Es fruta que se pudre
antes de haber madurado;
gota de rocío que cae
a la tierra para ser absorbida
y no regresar jamás.
No es duradero como tampoco
la emoción que causa.
Llega con la condición
de no quedarse, de irse rápido,
de satisfacer a medias.
En esta modernidad de agua
no cabe lo permanente total.
Todo debe fluir y desecharse,
nada debe ser perpetuo.
Lo novedoso muere
por su falta de novedad.

"Los sueños son pétalos de arena donde encallan los bergantines de mis auroras". Alberto León
Conversión

Cuando antiguas iglesias
son convertidas en lupanares
museos, discotecas y bares
se concluye invariablemente
que la oferta de una eternidad
en un paraíso celestial
ya no es tan atractiva
como lo siguen siendo
los placeres terrenales.


"Los sueños son pétalos de arena donde encallan los bergantines de mis auroras". Alberto Leon
Aclaraciones

Ten la amabilidad
de explicarme con lujo de detalles
por qué desde hace dos meses
siento la imperiosa necesidad
de que de mí te adueñes.
Dime, por favor, por qué tus horas
ya no son más tuyas que mías;
por qué los pasos con que besas las aceras
se obstinan en llevarme contigo;
por qué escucho tu respiración tan cerca de mí
cuando la brisa marina roza mis sienes;
por qué tu voz es como un arreglo floral
colocado en el sepulcro donde descansan mis restos;
por qué tus ojos son como dos cuervos hambrientos
ansiosos de devorar mi amargura;
por qué tus manos blancas, manos blancas de loza fina,
tocan impávidas mi piel agrietada.
Explícame si eres tan amable
por qué tus días son las noches
en las que no me importa ser un muerto
a merced de la vida.
Aclárame por qué pienso en el amor
cuando alcanzo a verte en la distancia,
en el amor que engendra girasoles y narcisos
en los cementerios, en el amor que transforma
criptas y mausoleos en parajes idóneos
para cultivar huertas y jardines.
Quiero saber por qué mi oscuridad te pide, te demanda,
por qué mis murciélagos anhelan tu sangre
y mis arañas tejerte un vestido de seda.
Quiero saber por qué la palabra amor
sabe tan pero tan bien desde el día
en que la vi brotar de tus labios.
Ten la bondad, en suma,
de explicarme puntualmente
por qué desde hace dos meses
necesito que me necesites.




"Los sueños son pétalos de arena donde encallan los bergantines de mis auroras". Alberto Leon
El Silencio


El silencio,
cementerio ambulante,
resguarda los restos mortales
de las voces, los sonidos, las palabras
que gritaron nuestra infancia.
El oído aspira ausencia.
Se pregunta por los muertos
que no alcanzaron a dejar eco
en el monte de la memoria.
¿Cómo pereció el murmullo de la rosa
que tropezó con el tímpano infantil?
¿De qué manera murió
la carcajada ingenua
de una tarde de pelota y polvo?
¿Por qué se apagó el estruendo
de aquella hoja que al caer
sembró el misterio del mundo?
¿Murió de asfixia la música
que antaño generaban los objetos
que hoy sólo producen una sinfonía muda?
Los sonidos de hoy
mañana terminarán bajo una lápida.
Pero es normal que así suceda,
nada es fijo, nada prevalece
en el mundo de No Es.
No hay resurrección
de voces, sonidos o palabras,
así como tampoco
resurrección de infancia.
Nos queda este silencio
donde está enterrado

nuestro ayer.




"Los sueños son pétalos de arena donde encallan los bergantines de mis auroras". Alberto Leon